JAIME
Nombre: Jaime García Serrano
Edad: 20 años
Fecha de nacimiento: 9 de septiembre de 2003
Lugar de nacimiento: Sevilla
Lugar de residencia: Vive con sus padres, Agustín y Pepi, y sus dos hermanos, Raúl y Clara. Él es el hermano de en medio.
Situación familiar: La relación con su familia es estable, sin nada destacable.
Situación académica o laboral: Está estudiando un grado de Ciencias de la Actividad Física y el Deporte, ya que busca ser profesor de Educación Física.
Estado sentimental: No siente interés romántico por ningún personaje, durante el desarrollo de la trama no se muestra interesado romántica ni afectivamente con nadie.
Descripción física: Mide 1,81. En la actualidad narrativa tiene una complexión delgada, aunque ha cambiado su forma física en numerosas ocasiones de su vida. Tiene el pelo oscuro rizado cortado de forma moderna. Sus ojos son grandes y marrones, y usa gafas redondas que le reducen el tamaño de los mismos. Tiene una sonrisa amplia de la que sobresalen los incisivos centrales superiores. Tiene un poco de perilla y un bigote poco cuidados. Lleva sudaderas holgadas y pantalones tipo ballon para no resaltar su figura.
Enfermedades, lesiones, alergias: Está comenzando a desarrollar un trastorno de la conducta alimenticia llamado vigorexia, el cual se resume en una obsesión decadente por obtener un cuerpo perfectamente musculado. Esto viene dado por una mala gestión de la envidia e inseguridad que Jaime siente respecto a los demás. Se compara con personas como Héctor, y sacrifica su tiempo o hábitos buscando esa perfección canónica.
Tics, manías y muletillas: Su risa es completamente silenciosa, a más gracia le haga algo, menos se escucha. Tiene muchas muletillas andaluzas al hablar, y un poco de frenillo corto.
Aficiones: El deporte en general, el baloncesto en particular, los videojuegos, los streamings de gameplays, el anime, los cómics, la moda deportiva, escuchar la radio, las series de ficción, las fiestas de disfraces, la lectura, ser friki de cosas como Pokémon, los concursos de la televisión.
Color favorito: Verde.
Comida favorita: Él sostiene que el pollo hervido con judías verdes, pero siempre ha sido un gran amante de los arroces en general.
Bebida, tabaco y drogas: El alcohol que bebe es ginebra, y no siempre lo hace.
Posesión más preciada: Un reloj de bolsillo de su abuela Encarna.
Cosa más odiada: Su propio cuerpo.
Lo que más lo enfurece: No sentirse parte de algo, ver que la gente no cuenta con él (esto lo envidia de Alba, sin saber que eso es lo que a ella le está rompiendo).
Tres cualidades y tres defectos: Jaime tiene mucha paciencia con los demás, es un chico muy gracioso y nunca habla mal de nadie. Sin embargo, es inseguro a más no poder, cabezota y está demasiado obsesionado con su imagen.
Mayor fortaleza: Saber sacar una sonrisa a los suyos siempre que se necesite.
Mayor debilidad: Su, valga la redundancia, debilidad mental. Denota mucha facilidad para ser manipulado. Su mayor problema es que siente que se le está percibiendo de una forma recurrentemente negativa, y eso hace que nunca se sienta parte del grupo, a pesar de ser el que más risas levanta.
Objetivo a cumplir: Ser profesor de Educación Física y obtener un cuerpo perfecto (aceptarse a sí mismo).
Personalidad: chistoso, inseguro, cabezota, divertido, inmaduro, poco emocional, calculador, persistente, analítico, perfeccionista, rutinario, envidioso, leal, disciplinado.
Algo a cambiar/mejorar: Aceptar que la percepción que tiene de él mismo es muy diferente a la que tienen los demás, y aceptar todas las versiones de sí mismo.
Cómo llegó al grupo: Es colega de gimnasio de Héctor, y él fue quien lo invitó a unirse a las fiestas.
Rol o función dentro de la dinámica grupal: El payaso que no encaja. Siempre está haciendo bromas, y algunas provocan la risa general y otras generan incomodidad. Nadie se imagina por lo que está pasando, hasta que tiene el ataque de ansiedad.
Canciones:
“Fake Happy” - Paramore
"Un cachito de luz" - SFDK
Pecado capital: Envidia. Su lucha con la dismorfia corporal lo lleva a compararse constantemente con Héctor y con otros. La envidia no surge de un lugar de odio, sino de su incapacidad para aceptar sus propias virtudes. Este pecado refleja cómo se siente insuficiente frente a las expectativas que él mismo se pone.
Evolución y final de su arco: Comparte escena final con Héctor, en la que le agradece que se haya abierto con él, y respira aliviado por ver que nadie tenía ningún problema personal con él, si no que el sentimiento de no pertenencia era algo que los 7 compartían. Al acabar el entreno, él le ofrece una barrita de chocolate, y Jaime la acepta, y le dice que se la tomará cuando acabe la serie que está haciendo, dejándose abierto si llega a evitar caer en el TCA.
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